En este post voy a hablar de un viaje,el VIAJE, Ibiza. Si
buscas información sobre la fiesta en esta isla, no continúes leyendo pues este
post está dedicado a la tranquilidad, buen comer y cómo disfrutar del otro
Ibiza más oculto pero no por ello menos cautivador.
Os voy a contar cómo organicé yo mis cinco días en la isla.
DÍA 1
Cogimos un vuelo de bajo coste con rynair y llegamos sobre
las dos de la tarde. Como teníamos previsto alquilar una moto, cogimos un taxi
que nos llevó al hotel. Los taxis son carísimos porque al importe le suman la
subida y bajada de bandera que fueron unos 6€ más. En total,desde el aeropuerto
a Cala Vadella(donde teníamos el hotel) fueron alrededor de 26€.
Llegamos a nuestro hotel, apartamentos Puerto Cala Vadella,
donde teníamos nuestra reserva. Nos dieron habitación, dejamos las maletas y
nos dirigimos a comer.
La tarde la pasamos en cala Vadella. Cala Vadella es una
bahía protegida por su posición en el suroeste de la Isla de Ibiza. La isla es
la tercera mas grande de las Baleares. La playa tiene una longitud de 280m y un
ancho entre 50 y 80m. La arena es fina y de color clara. La orilla de la playa
tiene una pendiente suave, haciéndola muy segura para niños. Una amplia oferta directamente en la playa
invita a quedarse. Un supermercado pequeño y otras tiendas, que ofrecen
recuerdos y ropa playera completan el cuadro. Una escuela de buceo y un
alquiler de barco a pedales ofrecen sus servicios. Hay oferta de excursiones en
un pequeño barco a ES VEDRA y a otras playas. Para gente mas activa hay un
alquiler de bicicletas junto al alquiler de coches.
Cogemos la moto y vuelta al hotel...toca descansar!
DÍA 2
Desayunamos en Can Jaume. Buena atención y servicio.
Nos dirigimos a pasar un día de sol y playa a Cala Compte
(cala Conta). Ofrece una playa extra al final de uno de los extremos, a la cual
solo se puede llegar a través de los escalones excavados en la roca. La playa
garantiza un baño seguro para todos, en especial los niños. Hay muy pocas zonas
de sombra, así que traiga algo para protegerse. Las vistas del mar, con sus
diferentes colores, le llevarán a la isla que parece haber sido sembrada en
medio del mar.
En su contra tengo que decir que hay que ir con mucho
cuidado porque hay ladrones en la playa. Los hamaqueros no se cansaban de decir
que estuviésemos con 1000 ojos porque había robos y aún así, robaron a una
mujer el bolso, que para colmo, estaba embarazada y tenía en él sus medicinas y
documentación. Cogieron a un ladrón pero el otro, que es el que tenía el bolso,
salió corriendo y no le cogieron.
Decidimos comer en Sunset Ashram, un chiringuito donde estás
escuchando música en directo con unas vistas impresionantes.
Local muy moderno donde pides, te sientas donde quieras y te
dan un aparato,estilo a un despertador, que cuando tu comida está lista suena y
vibra para que vayas a por ella a la barra.
(en la foto de la derecha)
Por la noche fuimos a San Antonio, ciudad que está orientada al turismo guiri 100% y algo insegura. Paseamos por la zona de
Café del Mar y Café Mambo que estaba abarrotada de turistas extranjeros con
ganas de marcha. Desde allí se puede contemplar también unas de las mejores puestas de sol de la isla, escuchando buena música y buen ambiente.
DÍA 3
El tercer día fue planteado como "día de calas".
Cogimos el mapa y señalamos las calas que queríamos visitar.
Nos montamos en la moto dispuestos a hacer kilómetros.
Una pequeña cala arenosa con mucho encanto, rodeada de
colinas cubiertas de pinos.
Esta bahía protegida es un popular punto de amarre para
barcos y yates que desean admirar las impresionantes puestas de sol acompañadas
con frecuencia por sonidos de tambores. Esta reunión de tambores es una
experiencia única de Ibiza, asentada después de muchos años.
El siguiente destino fue Portinatx. La playa más extensa
S'Arenal Gros está en la bahía enfrente del aparcamiento principal de
autobuses; S'Arenal Petit es más privada y se encuentra al doblar la esquina a
la izquierda de la división de rocas. La tercera es Playa Porto, rodeada de
elevaciones alfrombradas de pinos, y está al final de la carretera principal en
una pequeña cala. Todas son de aguas poco profundas y excelentes para bañarse.
Después ya nos entró el hambre y fuimos a Santa Gertrudis
dispuestos a comer un bocadillo en Bar Costa. pero nuestra sorpresa fue que
estaba llenísimo y nos sentamos en el bar de al lado, bar restaurante Santa
Gertrudis. ¡Qué acierto! Unos de los mejores menús diarios que he probado
nunca. Además de un excelente trato. Investigando es uno de los bares más
antiguos del municipio. Le pongo un 10.
Más tarde,con la tripa llena, nos fuimos a cala Martina.
Cala Martina se encuentra en las afueras del municipio de Es Caná, en la
carretera que lleva al Mercadillo Hippy de Punta Arabí. Además, recomendable
para todos los que necesiten que el agua de la playa esté caliente para
meterse.
| Vistas de la puesta de sol de Cala D´Hort |
| Es Vedrá |
Por último, pero no por ello menos importante nos fuimos a
Cala D´hort donde nos habían dicho que había una de las mejores puestas de sol
ya que se ve desde ella Es Vedrá.
Tiene una playa arenosa bella y estrecha, desde la que se
puede disfrutar de las vistas sobre la isla misteriosa de Es Vedrà, la cual,
solo a unos cientos de metros de la orilla, se erige sobre el mar que la rodea.
DÍA 4
Madrugamos para coger un buen sitio en la playa. Fuimos a
Cala Tarida donde las hamacas y sombrilla también nos costaron 21€.
Protegida por un telón de fondo de colinas urbanizadas, la
Cala Tarida tiene la playa más larga y ancha de esta parte de la isla. A la
derecha de la playa la arena se extiende llana hasta llegar a las aguas
transparentes mientras que en la izquierda las aguas son más profundas y con
muchas más olas.
| Vistas desde Cas Milá |
Terminamos viendo la puesta de sol en cala Vadella.
¡Impresionante!
| Puesta de Sol en Cala Vadella. |
DÍA 5
Importante, id a primera hora porque sobre las 12 el tráfico
llega hasta Santa Eulalia. Nosotros con la moto atajamos un poco más pero aún
así había mucha retención.
De vuelta, comimos en
Santa Gertrudis en el mítico Bar
Costa. En el centro de Santa Gertrudis y de la isla está este entrañable bar
con los mejores bocadillos de jamón serrano o ibérico, queso Manchego, lomo
embuchado, chorizo y salchichones... en una galería surrealista de obras
donadas e intercambiadas que adornan este local laberinto de los buenos
sabores, con pan, vino o cerveza, junto al ambiente new age de este pueblo
rural. Yo me tomé uno de jamón ibérico y una ración de queso manchego
¡Espectacular!
Aquí se termina este viaje. Espero que sea de utilidad la
información y si tenéis alguna duda, no dudéis en escribirme y estaré encantada
de responder.
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